Ricardo Darín interpreta a un psiquiatra ortodoxo que atiende a Diego Peretti, un escritor alcohólico que busca ayuda para concentrarse en su obra.
El filme dirigido por Hernán Goldfien y escrito por Emanuel Díez muestra escenas exclusivas donde el paciente confiesa su adicción inspirada en Hemingway, y el terapeuta reflexiona internamente sobre la verdad de sus pacientes.
Los actores destacaron el recurso narrativo en primera persona, comparándolo con películas de Dustin Hoffman y Mel Gibson.