Policías disfrazados de payasos detuvieron a Jesús Bravo, apodado el Gordo Pei, narcotraficante buscado desde hace tres meses en una casa quinta de General Rodríguez, cerca de un circo real.
El oficial Jiménez se disfrazó de Petitito, repartió panfletos como promoción del circo sin levantar sospechas y marcó la ubicación, permitiendo la captura junto a su esposa y sobrino.
La estrategia es elogiada como inteligencia y astucia, destacando el frondoso prontuario del narco re pesado de San Martín y José León Suárez.