Un policía de la división delitos complejos se disfrazó de payaso aprovechando un circo en el barrio de San Martín para ir casa por casa promocionando con volantes y altoparlantes, detectando la guarida del gordo Pei, peligroso jefe narco.
La trampa funcionó: irrumpieron, lo detuvieron junto a su cómplice mujer. El narco se resistió con trompadas y quedó boca abajo ensangrentado al intentar escapar.
El investigador payaso recorrió el barrio con camioneta de sonido para tareas de inteligencia.