El panel de analistas internacionales discute una filtración de un correo del Pentágono donde Donald Trump amenaza con revisar el apoyo de Estados Unidos a la soberanía del Reino Unido sobre las Malvinas, en represalia por no respaldar la ofensiva contra Irán. Medios británicos como The Sun, Telegraph, Daily Mail e Independent reaccionan con tapas furiosas, y parlamentarios como James Heappey, ministro de Defensa en las sombras, defienden la soberanía británica con mensajes dirigidos a EE.UU., Argentina y su interna política.
Los expertos destacan que la neutralidad histórica de EE.UU. en Malvinas es política de Estado, pero esta filtración abre una ventana para Argentina gracias a la buena relación construida por Javier Milei con Trump y Biden, vía Diana Mondino y Luis Petri. Se menciona el proyecto Sea Lion, asociación británico-israelí entre Rockhopper y Navitas Petroleum por 1.800 millones de dólares para extraer petróleo en 2028, rentable con precios altos por la guerra, lo que genera tensión adicional ya que Argentina lo considera explotación ilegal.
El debate propone estrategias como un acuerdo SOFA con EE.UU. para bases en Ushuaia, reduciendo la relevancia de Mount Pleasant y fortaleciendo la proyección antártica argentina sin ceder soberanía. Milei reitera en una entrevista que Argentina hace "todo lo humanamente posible" para recuperar Malvinas con " cerebro frío al servicio del corazón caliente". Los panelistas llaman a la prudencia, paciencia y políticas de Estado, comparando con casos como Chagos, YPF y la continuidad democrática argentina de 40 años.
Desde Londres, Alicia indica que Malvinas no emociona al británico común, solo desafíos a la soberanía generan eco en prensa y políticos. Se critica el nacionalismo peronista y kirchnerismo por detonar relaciones, y se ve grietas en UK (ej. Corbyn dijo "Malvinas son argentinas"). EE.UU. podría presionar vía ONU, bilateral o militarmente, pero se enfatiza que es Trump, no todo EE.UU., y urge observar el ruido británico anti-Europa.
Encuestadora Sheila Bilker confirma que el sentimiento de soberanía trasciende partidos en argentinos. El panel queda pendiente de evoluciones, como declaraciones de Trump o Departamento de Estado.