La oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos documenta crímenes de guerra en ataques israelíes al Líbano durante las primeras tres semanas de marzo, con ataques directos a civiles, personal médico y edificios residenciales que causaron muertes de familias enteras.
Los ataques a trabajadores sanitarios y periodistas, como la periodista libanesa Amal Jalil y fotógrafa Zainab Farah, podrían ser deliberados. Equipos de rescate de Cruz Roja fueron obstaculizados por el ejército israelí.
Muchos ataques no fueron advertidos previamente, impidiendo evacuaciones seguras. Se prohíben ataques a objetivos civiles.