El programa mostró imágenes exclusivas del expediente judicial de la casa en Escobar donde Diego Armando Maradona murió durante su internación domiciliaria, revelando un desorden extremo en la cocina, galería y habitación que genera indignación por las precarias condiciones en las que se encontraba el Diez.
En la cocina se veían platos sucios apilados, elementos eléctricos conectados a una zapatilla común, heladeras múltiples, ollas sin lavar y un sillón arrumbado, todo en un espacio que alimentaba a varias personas. El doctor Francisco Oneto, defensor de Leopoldo Luque, participó en un acalorado debate defendiendo que Luque no tenía responsabilidad en la internación domiciliaria ni deber de cuidado general sobre Maradona, solo en el posoperatorio del hematoma subdural que no operó directamente.
Oneto argumentó que la casa fue elegida por el entorno de Maradona, no por Luque, y que este último solo controlaba la cirugía, negando cualquier plan homicida o coautoría. Reproducen audios donde Luque expresa presiones y necesidad de cubrirse, como "si se muere, se me muere a mí", interpretado por la defensa como responsabilidad moral por indicar la operación, mientras el programa cuestiona si Luque convenció a las hijas de la internación.
Se discute el rol de intermediarios como Maximiliano Pomargo y Matías Morla, audios de Yanina Maradona y Dalma Maradona, y la falta de medicación cardíaca desde 2007. Oneto critica la acusación de dolo eventual incompatible con un plan, y muestra cambio en la actitud de Luque en el juicio, custodiado por efectivos.
El debate incluye chicanas sobre falso testimonio de Yanina y menciones a Nancy Forlini, Mario Schitter y otros, con el conductor presionando sobre si Luque cobraba honorarios y su percepción de riesgo inminente en la salud de Maradona.