María Julia Oliván explicó en su programa de streaming por qué quedó sola sin su compañera Fernanda Iglesias: se pelearon fuerte por cuestionamientos mutuos sobre apariencia, contenido y tono de voz.
Oliván contó que Iglesias llegó nerviosa, criticó su pelo sucio y su cuerpo, cuestionó el periodismo de Oliván por usar pantalones chupines al ganar plata, y exigió temas que le permitieran hablar para no quedar como tarada. El conflicto escaló cuando Oliván le dijo que el timbre de voz la exasperaba y Iglesias respondió con insultos como "chupame las tetas, pelotuda", acusándola de insoportable.
Iglesias replicó que Oliván la trató mal, la llamó conflictiva y la obligó a irse, negando ser víctima y acusándola de victimizarse. Oliván advirtió que Iglesias traiciona y ataca después, mencionando que se fueron siete personas de su equipo por su actitud.
El panel de BTV debatió el quilombo, cuestionando si conductores menosprecian el género espectáculos y recordando salidas conflictivas previas de Iglesias de otros programas. Analizaron que Iglesias plantea problemas y no soluciones.
En el mismo bloque, tocaron el audio de Luciano Castro tirándole los perros a una danesa en Madrid, pese a tener novia, armando escándalo veraniego.