Luana muestra una nueva faceta confrontacional en Gran Hermano, plantándose ante su grupo liderado por Brian y Zunino que la subestiman y sabotearon en el liderazgo.
El panel analiza cómo Luana se reinventa tras la visita de Fabio que la empoderó, separándose del equipo que la deja de lado y la trata mal pese a sus logros como ganar liderazgo. Se plantó ante Tamara diciéndole "córrete pendeja" sin insultar.
En móvil con Gilda, Rocío y Eber, confirman que Luana creció, está fortalecida pero desgastada por peleas constantes, y no planea dejar el grupo pero percibe el teje-maneje en su contra. Recomiendan equipo con Cili o Jani por su mediación.
El panel ve potencial en esta Luana con mecha corta y argumentos, creciendo personalmente en la casa al aprender a confrontar, aunque su volatilidad genera desconfianza.