La Cámara de Casación ordenó el decomiso de 111 propiedades en la causa Vialidad, la más grande por corrupción con sentencia firme en Argentina, que involucra a dos expresidentes y condena a una expresidente presa desde agosto. Los jueces Diego Barroetaveña, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky pusieron fin a apelaciones y confirmaron la medida.
La mayoría de las propiedades pertenecen a Lázaro Báez, extension del imperio económico de los Kirchner. Incluyen bienes emblemáticos como el hotel Los Sauces, favorito de Cristina Kirchner, y 10 departamentos ligados al origen del vínculo con Báez mediante un fideicomiso con Austral Construcciones en 2007, que Báez alquiló y ocupó con gerentes de su empresa.
Desde Santa Cruz, la periodista Mariela Arias detalló que los traspasos a Máximo y Florencia Kirchner en 2016 no evitaron el decomiso, considerado transgeneracional. También la Casa del Calafate de 6.000 metros cuadrados y terrenos adquiridos en 2004-2007 para el hotel, construido con impronta de Cristina y alquilado a la familia Relats hasta 2016, hoy cerrado como hotel fantasma.
La causa se vincula a Hotesur y otras, donde Báez administraba hoteles de los Kirchner vía Valle Mitre, alquilando habitaciones a sus propias empresas para lavar dinero de la obra pública. El decomiso impacta emocional y económicamente en los Kirchner, más que la prisión según Arias, al desmantelar el imperio inmobiliario-hotelero base de su poder político.