El juez en Campana desestimó la detención inminente de Ricardo Dioto pedida por María Fernanda Callejón en el juicio por violencia de género, pero le impuso una medida perimetral para que no se acerque a los testigos después de que hostigara a una amiga de la familia durante la comunión de su hija Giovanna. La testigo, clave en el caso, decidió no declarar tras ser fotografiada y filmada por Dioto con su celular, lo que la amedrentó.
María Fernanda Callejón declaró durante siete horas ante el juez, rompiéndose en llanto en varios momentos, y ratificó episodios de maltrato. Contó un incidente post parto donde enfermeras quisieron llevarse a la bebé y Dioto le gritó "callate ridícula, dejá de hacer papelones". También relató que Dioto golpeaba la pared para no golpearla a ella y el empujón contra la pared cuando se dio cuenta de que lo grababa: "Me agarra de los brazos y me tira contra la pared. Me quedo paralizada y escucho a mi hija gritar '¡Má!'".
El panel debatió intensamente las cuotas alimentarias: Dioto paga una provisoria de 45 mil pesos, colegio y obra social en su totalidad, pero hace tres años no deposita la cuota fija. Callejón reclama actualización retroactiva y control sobre el sueldo de Giovanna por actuar en la serie Papá por siempre, proponiendo una cuenta judicial para resguardar esos fondos. Dioto insiste en que cubre más del 50% de los gastos y adaptó su vida para la hija.
Dioto evalúa declarar el viernes para contrarrestar el testimonio. El conflicto abarca herencia de la casa familiar, con hermanas acercándose a un acuerdo, pero todo se complica por la violencia alegada. La justicia investigará si las palabras y empujones constituyen violencia.