El hospital Burlingame enfrenta cierre por falta de pagos del PAMI, dejando a pacientes sin atención y derivándolos sin turnos. Testimonios de jubilados y personal relatan desesperación, ya que el PAMI no gira fondos mientras laboratorios y farmacias tampoco reciben pagos.
Pacientes cuentan que recibían atención rápida con orden médica electrónica, pero ahora temen quedar desatendidos. El personal enfatiza que la salud es la vida y acusa al gobierno de destruir la salud pública con crueldad, recordando frases del ministro Mario Lugones sobre no mantener a personas de 80 años.
Los jubilados aportaron toda la vida y reclaman el PAMI como propio, denunciando deshumanización al reducirlos a números en planillas de Excel.