El gobierno nacional iniciará la licitación de la terminal de ómnibus de Retiro tras la muerte del "zar de Retiro", Otero, quien obtuvo la concesión en 1993 de Carlos Menem y la mantuvo con prórrogas sucesivas hasta febrero de este año.
Otero controló la terminal por más de tres décadas sin realizar mantenimiento adecuado, convirtiéndola en un desastre pese a que 12 millones de personas transitan por año. Fue condenado por coimas en los cuadernos y pagos a Ricardo Jaime, pero sobrevivió preso.
La medida busca obligar a modernizar el espacio clave de transporte, ya que los concesionarios anteriores no invirtieron en su puesta en valor.