Choferes de la línea 707 y Micro Omnibus San Martín mantienen el paro por salarios en cuotas hace más de 15 meses, afectando a 430 trabajadores que no cubren gastos básicos como comida, alquiler y colegios. La empresa atribuye la crisis a la caída de la demanda en un 25-30%, cierre de fábricas, aumento del boleto y subsidios no pagados en tiempo y forma.
Los colectiveros relatan sueldos de 1,2 millones de pesos por ocho horas, pero adeudan viáticos de 120 mil, obligándolos a changas como Didi o Uber hasta 14 horas diarias. Esta madrugada, un embargo judicial se llevó 42 colectivos, dejando incertidumbre laboral y unidades inoperativas por mantenimiento.
En Plaza Italia, pasajeros denuncian esperas de 40-45 minutos, colectivos hacinados como "picadillos" y frecuencias caídas un 40% según UBA. Datos de la Cámara muestran 20-32% menos demanda en AMBA por subtes caros, despidos y bicicletas en trenes; Secretaría de Transporte registra 3.000 colectivos menos desde 2019.
Fusaro, de la Cámara, culpa recortes de subsidios por superávit fiscal y FMI, con boletos subidos 1.100% que no compensan salarios ni nafta. La UTA interviene, pero sin respuestas de la empresa.