Excavaciones en el estado de Amapá, Brasil, descubrieron nueve yacimientos arqueológicos con urnas funerarias, cerámica y artefactos con rostros humanos, rompiendo la idea de selva como desierto humano precolombino.
La alfarería muestra estilos desde Amazonas hasta Caribe, probando redes comerciales y culturales extensas en sociedades complejas.
Los hallazgos surgieron por estudios obligatorios de suelo antes de pavimentar la ruta BR-156.