El niño Mateo, de un año y diez meses, falleció en el hospital de Mendoza tras 15 días internado con paros cardiorespiratorios, derrame cerebral, lesiones por violencia física y síndrome del niño sacudido. El principal imputado es el padrastro, quien está preso.
Martina, tía del padre biológico, relató que el papá notó moretones y fracturas en la tibia y peroné hace cinco meses, denunció en entidades como ETI y hospital, pero no actuaron. La madre interfería las visitas del padre y priorizaba dar al otro mellizo Alejo.
Los mellizos vivían con la madre y padrastro tras la separación. El padre biológico era presente y trabajador, pidió los niños el fin de semana previo al ingreso de Mateo pero se los negaron. Ahora Alejo está con el padre, pero burocracia del ETI demora el alta y amenazan con casa cuna.
La familia paterna insiste que se pudo evitar la tragedia con intervención oportuna pese a denuncias reiteradas.