Desde finales de diciembre de 2025, las protestas en Irán enfrentan represión intensificada con restricciones a periodistas; extranjeros no entran y el régimen apagó internet tras el 8 de enero.
Arash, enfermero del sur de Irán, grabó audios vía wifi hospitalario relatando multitudes en calles la primera noche, convencidas de una revolución.
Describe intentar salvar a un herido sin instrumentos médicos; vecinos usaron velos como torniquetes, pero temían llevarlo al hospital por riesgo de ejecución; insistió en trasladarlo o moriría en minutos.
Nadie anticipó tal violencia letal contra manifestantes.