En la secuela de El Diablo Viste a la Moda, directores cortaron una escena de tres minutos donde Sydney Sweeney aparecía interpretándose a sí misma como asistente de vestuario de una firma de alta costura. La eliminaron en edición porque no encajaba en la trama, pese a su buena predisposición.
Sweeney, conocida por Euphoria y polémicas como la campaña de jeans con juego de palabras "jeans-genes" que generó acusaciones de ideología nazi y supremacía genética en EE.UU., está vinculada al republicanismo y apoyo a Donald Trump. Panelistas especulan si su perfil politizado influyó, aunque guionistas lo niegan y hablan de decisión creativa.
La película genera expectativa con avant premieres en Río, Milán, Nueva York, Japón y Corea. En Argentina, instalaron un zapato gigante con tridente del diablo en el Malba para fotos y un evento con famosos e influencers la próxima semana antes del estreno.