La confianza del consumidor cayó un 6% mensual en marzo según la Universidad de Ituzaingó, marcando la tercera baja consecutiva desde 2022 y un 10% interanual.
En hogares de ingresos bajos la confianza bajó un 12,6% y en sectores altos un 1,8%, afectando especialmente la intención de compra de bienes durables como autos, casas o electrodomésticos, que cayó casi un 10%.
La percepción de la situación económica personal retrocedió un 15% interanual, con más personas creyendo que no mejorará en el corto plazo, complementando datos del INDEC sobre caída del consumo.
Esto impacta compras diarias y proyectadas, reflejando falta de proyección positiva en la economía pese a la baja en sectores altos.