El colegio Bispo Caizal en Córdoba implementó controles con mochilas transparentes en dos accesos separados para 8 y 45 alumnos, permitiendo revisión visual en la entrada por amenazas previas.
Padres y maestros expresan tranquilidad por la medida, pese a la paciencia requerida y necesidad de cambiar útiles. Insisten en hablar con los chicos sobre la realidad para que entiendan.
Un padre relata temor vivido por amenazas, y la bolsa transparente da seguridad al ver todo el contenido.