Choferes de Micro Omnibus San Martín, línea 707 y otras en conurbano norte, iniciaron paro por falta de pago de salarios en cuotas y fuera de término hace más de 15 meses, afectando a 430 trabajadores y sus familias que no cubren gastos básicos como comida, alquiler, colegios e impuestos.
Julio y Mariano relatan sueldos de 1,2 millones de pesos por ocho horas diarias, pero adeudan viáticos de 120 mil pesos, generando deudas en tarjetas y necesidad de changas como Didi o Uber; la empresa atribuye crisis a subsidios insuficientes y caída de demanda 25-30% por menos pasajeros, cierre de fábricas y boletos caros.
Esta madrugada, justicia embargó 42 colectivos por deudas, dejando flota reducida e insegura para circular; UTA interviene exigiendo pago para retomar servicio, esencial para hospitales como San Isidro y Boulogne, ANSES y estaciones, con vecinos "volviéndose locos" por paros frecuentes.
Samuel, delegado, culpa recorte de subsidios de kilómetro a por pasajero que no cubre costos ni gasoil alto; frecuencia general de colectivos cayó 40% por crisis, según UBA, agravando movilidad en GBA-CABA.