Un cliente descontrolado destrozó el mostrador de un local de reparación de electrodomésticos en General Rodríguez al revolear un motor de lavarropas por la cabeza del empleado, en un ataque de furia por una reparación fallida.
Las cámaras captaron la escena donde el hombre grande y alterado ignora intentos de calmarlo por una señora, lanzando el motor pequeño pero peligroso que podría haber lastimado gravemente.
Los conductores destacan la tranquilidad de los vendedores, como si fuera habitual, y critican la violencia como no la forma correcta de actuar pese al hartazgo del cliente.