La Cámara de Casación Penal ordenó el decomiso de 84 inmuebles de Lázaro Báez, uno de Cristina Fernández de Kirchner y 19 de sus hijos Máximo y Florencia en la causa Vialidad, por un monto de 685 mil millones de pesos equivalente a unos 389 millones de dólares.
Panelistas destacan que es un hecho histórico en Argentina, nunca antes se decomisó tanto en casos de corrupción. Incluye el hotel Los Sauces en El Calafate, pegado a la casa de Cristina, con suites de lujo mostradas en 2012, y otros como Hotel La Aldea construido por Báez. Cristina hizo herencia anticipada a sus hijos para eludir el decomiso.
En el juicio, el fiscal Diego Luciani detalló que Báez pasó de bancario monotributista en 2003 a cuarto terrateniente con 415 mil hectáreas en Santa Cruz, equivalentes a 20 ciudades de Buenos Aires, gracias a obras públicas de los Kirchner. Construyó rutas que no llevan a ningún lado y cobró cuatro veces por autopistas inconclusas.
El proceso implica tasación y remate por AABA, con posible destino a ayuda social o judicial. Panel critica hipocresía kirchnerista al negar corrupción pese a evidencias, y resalta rol del periodismo en destapar el caso.