Una ballena jorobada de 13,5 metros y 13 toneladas quedó varada por tercera vez consecutiva frente a las costas de Alemania en el Mar Báltico.
Los equipos de emergencia la liberaron en dos ocasiones previas durante la misma jornada, pero el animal volvió a encallarse en aguas poco profundas apenas horas después de su último regreso al mar.
Los rescatistas trabajan contra reloj con embarcaciones especiales para guiar al gigante hacia zonas más profundas, ante la preocupación por su agotamiento físico.
Los expertos advierten que el comportamiento errático de la ballena podría deberse a enfermedad, desorientación por contaminación sonora o cambios en corrientes marinas, y su permanencia fuera del agua profunda presiona sus órganos internos, reduciendo sus chances de supervivencia.