Andrea Frigerio decidió bajarse del programa de almuerzo de Juana Viale un día antes de la grabación porque Mirtha Legrand no estaría presente debido a su reposo por tos persistente. La producción de Juana quedó molesta por la cancelación de último momento, lo que generó un escándalo interno.
El panel discute si la actitud de Frigerio fue respetuosa o egoísta, ya que prefiere esperar a Mirtha, quien vio y elogió su obra Rocky con Guillermo Franchella. Argumentan que Juana no vio la obra, por lo que la charla sería menos interesante, y que Mirtha vende mejor los espectáculos.
Mirtha Legrand guarda 15 días de reposo por orden del doctor Semenyuk, pese a que quería grabar y tenía el vestuario listo. Juana Viale explicó en su programa la ausencia de la abuela y mantiene el lugar calentito para su regreso la próxima semana.
Frigerio comunicó la decisión mediante su representante a la tarde-noche, y la producción insiste en que no hubo mala comunicación previa. El debate destaca la crueldad de la televisión y la importancia de la presencia de Mirtha para promocionar éxitos teatrales.