Se acordó extender el alto al fuego entre Israel y Líbano por tres semanas más tras ronda en Washington, pero el embajador israelí ante la ONU advierte que no es del 100% efectivo ya que el gobierno libanés no controla a Hezbollah.
Hezbollah lanza cohetes para sabotear la tregua, con entre 20.000 y 50.000 combatientes armados, pese a devastación en el sur libanés. Se cuestiona el poder del ejército libanés y se acusa a Israel de expansionismo hasta el río Litani.
Panelistas dudan de la veracidad del acuerdo dada la historia de matanzas y llegan aviones rusos al Líbano; se menciona muerte de más de 200 periodistas.