Agostina Mas y Azul, víctimas de Gaspar Núñez (también conocido como Gianfranco), detallaron cómo este hombre las captó vía Instagram en momentos de vulnerabilidad económica para filmar videos sexuales, prometiendo discreción y pago en dólares, pero viralizó el material generando acoso masivo, amenazas de muerte y hostigamiento por redes de incels.
Las jóvenes firmaron contratos en inglés sin validez legal, sin copia ni firma del sujeto, que les garantizaba no difusión en Argentina ni revelación de identidades reales, pese a lo cual Núñez publicaba datos personales en Telegram y foros anónimos como Roset, ordenando ataques digitales y celebrando posibles suicidios de las afectadas. Ofreció viajes a México y más videos, intentando captar menores como la amiga de 17 años de Azul.
Panelistas, incluyendo abogada y perfiladora criminal Constanza, destacaron rasgos psicopáticos del captador, estructura organizada con complicidades digitales y vacío legal en divulgación de íntimas sin consentimiento, agravado por menores implicadas. Hay al menos 20 videos identificados, grupo de WhatsApp de víctimas y denuncia en delitos telemáticos de varias provincias.
Las entrevistadas forman red con más víctimas para unirse a la causa contra Núñez, preso por trata, y llaman a otras a contactarlas vía Instagram (@asumartinesnn) o el programa para denunciar, enfatizando no están solas ante esta "trata digital".