Donald Trump redobló su postura de fuerza al negar ansiedad por paz con Irán y publicar que su armada está hundida y el bloqueo es hermético, mientras un portaaviones del Comando Central estadounidense triplica aviones en el Estrecho de Hormuz.
La maniobra se interpreta como presión territorial y simbólica ante negociaciones estancadas, con potencial respuesta militar si colapsa el alto al fuego, en medio de tensiones globales por rutas marítimas.
El USS George Bush se posiciona para dominar el Océano Índico y rutas clave, habitual táctica de la administración Trump.