El economista Javier Timerman describió la economía argentina actual con tres velocidades: sectores que crecen fuerte, otros estancados y algunos en caída, destacando logros de Milei como baja de inflación y suba del PBI pero con inercia en precios y riesgo político.
Reconoció reportajes positivos sobre cambios en gasto público, pero advirtió que eliminar inflación requiere tiempo por ciclos políticos cortos en Argentina versus procesos económicos largos. Insistió en que salarios crecen solo por productividad vía inversión y tasas bajas.
Timerman comparó con quiebres históricos como fin de violencia política post-Alfonsín y convertibilidad, afirmando que Argentina no vuelve al populismo: "Los argentinos van a poner un límite al gasto". Criticó oposición como Kicillof por ir "atrás del muro de Berlín".
Advirtió sobre shock electoral reciente que elevó tasas y mora, y necesidad de consenso político para atraer inversión pese a tasas bajas. Analogó con Reagan en 1982, que transformó depresión en crecimiento pese a recesión inicial.