Reino Unido y Francia acordaron prorrogar por tres años el tratado de 2018 para frenar cruces irregulares de migrantes por el Canal de la Mancha, con financiación británica de hasta 766 millones de euros (897 millones de dólares).
Por primera vez, 186 millones son flexibles y condicionados a la eficacia de medidas contra llegadas irregulares. Londres vincula fondos a resultados concretos en retención de migrantes.