Parlamento británico aprueba ley revolucionaria prohibiendo compra de tabaco a nacidos post-2009, elevando edad legal progresivamente para generar generación sin tabaquismo.
80.000 muertes anuales y altos costos sanitarios justifican medida bienvenida por médicos pese polémica por libertad individual, mercado negro y desigualdad generacional; restricciones en vapeo, parques y publicidad.
Influencer Alicia Aúnez desde Londres reporta apoyo general pero críticas por coartar elección; cigarrillos cuestan 13-18 libras, hábito demanda 500 libras mensuales, sin sponsor ni pubicitad para tabaco.
Gobierno prioriza salud pública pagada por impuestos sobre recaudación; contrasta legalizaciones en EE.UU. como marihuana.