El psicólogo Pablo Meliquio interpretó las amenazas virales en baños de colegios como una interpelación de adolescentes desorientados al mundo adulto, en continuación del móvil desde el Colegio Inmaculada Concepción de Villa Domínico donde se prohibieron mochilas por pintadas amenazantes. Recomendó romper la automatización en diálogos familiares, supervisar redes sociales y poner límites claros, ya que la adolescencia es etapa de transgresión agravada por aislamiento social y violencia normalizada.
Los panelistas debatieron la necesidad de atención plena, lenguaje corporal y sanciones firmes contra delitos como intimidación pública, de la que ya hay 7 acusados y más de mil casos en el país. Meliquio enfatizó que los jóvenes temen crecer ante un mundo adulto en crisis, con padres desbordados y escuelas desbastadas, proponiendo prohibir redes para menores de 12 años y filtros estatales contra contenidos violentos.
En el colegio, solo se permiten bolsas transparentes y celulares sin uso interior; una madre aprobó el protocolo post amenazas virales, promoviendo diálogo contra bullying desde casa vía grupos de WhatsApp, mientras docentes reciben capacitaciones anti-armas. Los chicos expresan miedo a tiroteos, exigiendo enseñanzas de protección.
La periodista Camila Barral reportó reticencia inicial de padres a hablar, criticando que eviten dialogar con hijos y se enojen con medios en vez de indagar causas.