El doctor Juan Carlos Pinto, quien firmó el acta de defunción de Diego Maradona, declaró en el juicio que encontró el cadáver extremadamente edematizado, con la panza muy hinchada y dura por acumulación de líquido, en una casa común sin equipo de reanimación, oxígeno ni desfibrilador. Confirmó que no había monitoreo cardiológico adecuado y que intentos previos de RCP fueron básicos por no profesionales.
Pinto relató un clima tenso en la audiencia con discusiones entre fiscalía, juez y abogados de Luque, mientras Janina Maradona miraba hacia abajo durante la proyección de un video policial de 17 minutos que mostraba el cuerpo y el hongo en la boca por falta de aire. Descartó que el edema fuera por RCP prolongado, ya que la autopsia probó retención de líquidos previa.
El médico percibió a Luque como médico de cabecera al entregarle el certificado de defunción, ya que lo vio compungido y llorando; criticó la internación domiciliaria, afirmando que él no habría dejado a Maradona en esas condiciones. Janina acusó a Luque de mentir y armar una obra de teatro por fines económicos impulsados por Matías Morla, esperando condenas.
El abogado Vadim defendió a la enfermera Kosachov, explicando que fotos del abdomen globoso eran de horas después de la muerte por RCP, y que Maradona estaba medicado para el corazón pese a morir de afección cardíaca. El panel debatió la agonía de 12 horas y cuestionó la ausencia de enfermeros profesionales.