Hernán, pescador con 30 años de experiencia, observa el mar con temor tras sobrevivir a un ataque con bomba lanzada por un dron durante una jornada en alta mar.
Dieciséis pescadores se lanzaron al agua para escapar y llegaron a un barco cercano, donde se sorprendieron al encontrar militares armados con uniformes y chalecos que les ordenaron levantar las manos.
Hernán bajó la mano para señalar a un herido y se acercó, relatando el impacto traumático del incidente.