La cantidad de pasajeros en colectivos del AMBA cayó 11% en marzo y 21% en abril, bajando de 9 millones a 7,2 millones diarios respecto al año anterior.
Aumentos del 27-40% en tarifas, gente opta por bicicletas, trenes más baratos o ingeniería de jurisdicciones. Empresas sufren: sueldos impagos, unidades sin reparar, falta de combustible reduce frecuencias.
Es el síndrome del colectivo AMBA por bolsillo flaco y costos altos.