El panel del programa desata un caos total con interrupciones constantes entre Pilar y Pepe, que la acusa de obsesionarse y meterse en todos los temas.
Pilar responde que debe opinar de todo y menciona su paso por noticiero con gente seria, mientras el resto bromea sobre terapia, macumba y su cuaderno desordenado.
Surgen chistes sobre Wanda enfurecida con Mauro, ratings de gossip y diseñadores de moda que no vistieron a alguien, en medio de risas y reclamos por límites.