Mavinga, participante eliminada de Gran Hermano, desmiente vender drogas y explica que solo va a fiestas electrónicas y consume alcohol como tequila y vino tinto.
Recibió repercusiones mixtas: algunos la quieren de vuelta y otros la putean por un episodio con Carminia o por irse temprano de la casa.
Se queja porque no la llamaron al programa como prometieron y asegura que responderá todo de forma picante en el panel de Ángel, sin miedo a nadie.