El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a declarar en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona en Tribunales de San Isidro, refutando acusaciones de Janina Maradona de manipulación y circo familiar. Mostró chats donde la familia lo trataba con cercanía y estudios clínicos que demostraban que el corazón de Maradona no requería medicación, además de detallar un contexto de adicciones, recaída alcohólica, ruptura amorosa y consumo ilimitado de Alplax, marihuana y alcohol en la casa.
El abogado de Verónica Ojeda y Dieguito Fernando, Mario Baudry, criticó la defensa de Luque como desesperada y contradictoria, insistiendo en que mintió sobre la retención de líquidos y la inflamación de Maradona, que según la autopsia sacó 3,5 litros. Baudry acusó a la defensa de dilatar el juicio con chicanas, maltrato a testigos como Pinto y Yanina, y de pelear a la familia con audios sacados de contexto no pertenecientes a la causa.
La fiscalía y la querella de Rodolfo Bauldo reprodujeron audios donde Luque instruía a Carlos Díaz no hablar de cuestiones médicas frente a la familia y que ellos manejaban las decisiones, contradiciendo su rol de médico de cabecera. Luque cerró refiriéndose a sí mismo como quien organizó todo para matarlo, en defensa de los dichos de Janina.
El abogado de Luque, Francisco Neto, defendió las aclaraciones con papel en mano sobre peleas internas, equilibrio familiar y contexto de adicciones por las que se internó a Maradona, negando responsabilidad en la internación domiciliaria y cuestionando recuerdos de testigos como el policía. Destacó una guerra de audios en la sala y pidió contexto completo de chats.
Anunciaron más declaraciones previas como el jefe forense que encontró a Maradona hinchado y obeso con ascitis, y planean resúmenes con Ricardo Canaletti y Nelson Castro.