El neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado en el juicio por homicidio simple con dolo eventual de Diego Armando Maradona, volvió a declarar ante la Justicia y apuntó duramente contra el entorno familiar del futbolista.
Luque aseguró que Maradona no quería internación psiquiátrica ni domiciliaria, aunque se intentó persuadirlo. Reveló que el Diez temía que Dalma, Janina o Claudia le hubieran dado algo, y afirmó que Maradona dijo que estas mujeres eran capaces de cualquier cosa.
El médico señaló conflictos familiares, como la oposición de Dalma, Maradona y Janina a que Verónica Ojeda ingresara a la clínica, y que Dalma pidió limitar los profesionales en la atención médica.
Siete acusados enfrentan penas de entre 8 y 25 años de prisión por el delito.