Ludmila González, estudiante de Merlo, fue drogada por dos señoras mayores en la parada del colectivo 8. Relató en una carta que una le tocó el brazo dos o tres veces, y minutos después se le durmió el brazo izquierdo, sintió la garganta cerrada y vio todo nublado.
Logró mandar un mensaje incompleto a su mamá y perdió el conocimiento. Al despertar en casa, tenía un pinchazo chiquito y colorado en el brazo, mano hinchada y morada. La llevaron al hospital Eva Perón, donde confirmaron síntomas de droga, posiblemente burundanga.
La fiscalía analiza la sangre para identificar el compuesto. Ludmila hizo denuncia y publicó su historia para alertar. Sospechan robo del celular tras adormecerla.