Jubilados y empleados del hospital PAMI en Avenida General O'Brien de Hurlingham protestan contra su cierre anunciado para fines de mayo, pese a desmentidos oficiales. El centro atiende a 15.000 a 17.000 afiliados de la zona y partidos cercanos, con especialidades clave, y ya se retiran equipos.
Empleada administrativa Cristina relató que respetan turnos hasta el 30 de mayo solo por citas previas, pero quedan a la deriva sin información de reubicación ni equiparación salarial. Los trabajadores, con sueldos bajos, enfrentan doble gasto en transporte y piden continuidad de la buena atención que brindan.
Afiliados como María Elena, Nora Viallo y Carlos denuncian genocidio contra jubilados por el gobierno, exigiendo devolver PAMI a los jubilados y criticando recortes que afectan remedios y vida digna. Acusan a Milei y Lugones de exterminar adultos mayores con la plata de ANSES y PAMI para pagar deudas.
La protesta crece con cánticos contra el cierre, elogiando al único medio presente, C5N, y recordando luchas previas. El hospital, obra del pueblo y ex intendente, enfrenta intervención política.