José Luis Jaile, argentino de 67 años residente en Río de Janeiro, fue detenido por injuria racista al llamar "puta negra" a una mujer en la cola de un supermercado en Copacabana por impaciencia con la cajera.
Un turista argentino cordobés presenció el insulto, increpó a Jaile llamándolo cobarde y dio aviso a la policía, actuando como testigo clave.
En Brasil, la injuria racial se pena con 2 a 5 años de prisión. Jaile preso 5-7 días hasta resolución procesal, caso similar al de Agostina Páez.