En el centro de Teherán, entre plazas Banac y Engelab, misiles balísticos aparecieron en exhibición pública, con banderas, multitudes y teléfonos capturando la escena el martes 21.
El despliegue coincidió con la extensión indefinida del alto al fuego por el presidente Donald Trump, insinuando un mensaje profundo que endurece el tono en lugar de suavizarlo.
El silencio del régimen iraní sobre el comunicado de Trump remarca que el cese al fuego es unilateral en medio del conflicto en Medio Oriente.