Incendios forestales feroces arrasaron más de 150 hectáreas en Iguatí, al norte de Japón, y la cifra aún no está cerrada. Las llamas se desataron ayer y obligaron a la prefectura a evacuar 700 hogares de forma inmediata.
Siete edificios resultaron dañados en esta zona rural con mucha forestación que alimenta el fuego. El área ya sufrió múltiples incendios el año pasado, con hasta 3.000 hectáreas quemadas en 2025 y 4.000 personas evacuadas.
Los humanos a menudo inician estas tragedias ambientales, según comentaron los panelistas.