Los hogares de ingresos más bajos registraron la mayor caída en el indicador de confianza del consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella, en medio de un modelo económico que perjudica al mercado interno como el comercio e industria.
La inflación acelerada y la pérdida de poder adquisitivo impactan fuertemente en estos sectores, sumado al deterioro del empleo que agrava la situación familiar.
Seis de cada diez argentinos buscan un segundo empleo porque el primero no alcanza, en un contexto de pobreza infantil y dificultades en salud y atención a redes sociales para padres.
Los supermercadistas ahora alertan por la falta de ventas futuras, en el momento más crudo del ciclo económico de Javier Milei que podría profundizarse.