El panel continúa debatiendo la expulsión de periodistas de Casa Rosada tras la grabación clandestina de TN, calificándola como suicidio político o jugada magistral, mientras el gobierno denuncia espionaje ilegal y planea una sala de prensa fuera del edificio, entre la reja y Plaza de Madrid, para evitar accesos internos.
Los periodistas defienden la libertad de prensa constitucional y cuestionan la medida desmedida del gobierno, que invalida quejas razonables; se discute el uso de cámaras ocultas, si pidieron autorización y comparaciones con protocolos estrictos en Casa Blanca o museos, donde grabar sin permiso conlleva sanciones.
Se destaca la autocrítica periodística necesaria, la imagen dañada ante la sociedad y tensiones históricas entre seguridad nacional e información pública, como en los Pentagon Papers; Milei ataca en redes a Fopea y periodistas, elevando la batalla cultural, pero el foco es en derechos democráticos más allá de personas imperfectas.
Surge debate sobre dispositivos como anteojos para filmar, fallas de seguridad en Casa Rosada y Quinta de Olivos con drones y protestas como Greenpeace; el gobierno sobregira al tomar a la prensa como enemiga personal, priorizando explicaciones sobre ataques.