Ariel García Furfaro, dueño de laboratorios Ramallo y HLB Pharma, declaró tres horas ante el juez Ernesto Treplak por el fentanilo contaminado con bacterias multiresistentes que mató a 111 personas y dejó secuelas a otras 50.
Se desligó culpando a un empleado infiel que adulteró la máquina de triple filtro, pidió pericia, ofreció disculpas a familias y perdonar deudas de su empresa para reparaciones, en audiencia virtual con corte por conectividad y cuarto intermedio al lunes.
El caso surgió en marzo pasado en La Plata por infecciones inexplicables postoperatorias en hospitales de varias provincias como Rosario, con lotes contaminados distribuidos por HLB Farma hechos en 2024, allanamientos revelaron protocolos incumplidos, actas alteradas y condiciones insalubres.
El imputado tiene historial sinuoso con laboratorios previos y vínculos políticos; en allanamientos recientes hallaron restos del fentanilo ligado a fiestas de propofol.