En la cuarta audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, se proyectó un video de 17 minutos que muestra el cuerpo sin vida del Diez en la casa de Tigre donde falleció el 25 de noviembre de 2020. Las imágenes revelan un abdomen deformado y condiciones precarias en un playroom adaptado sin baño ni aparatología para internación domiciliaria.
El jefe de Criminalística, Cristian Méndez, con 28 años de experiencia, destacó el desorden y la falta de higiene en la vivienda, con sábanas sucias y un inodoro portátil. Testigos confirmaron que no había controles médicos adecuados ni visitas de Leopoldo Luque, quien prometió cuidados que nunca se materializaron.
Yanina Maradona se tapó el rostro durante la proyección y apuntó contra Matías Morla como el que armaba el equipo médico y daba órdenes para la internación, acusándolo de manipulación junto a Luque. Abogados de la familia criticaron la hinchazón del cuerpo y la ausencia de responsabilidad médica.
Luque permaneció impávido ante las imágenes, mientras defensas como la de Agustina Kosachov argumentan que la hinchazón se debe a maniobras de reanimación tras horas de muerte. La querella insiste en el descuido y la cadena de mando externa a la familia.