En ADN Buena Salud, explican que la ansiedad es una respuesta natural del cerebro ante amenazas, activando cortisol para defenderse, pero se vuelve patológica cuando es crónica por estrés permanente y exceso de estímulos como emails nocturnos.
Distingue ansiedad puntual de trastornos como ataques de pánico, fobias o ansiedad generalizada, donde se anticipa lo peor. Se alimenta del control excesivo y vive en el futuro, impidiendo disfrutar el presente.
Tips para controlarla: respiración 4-4-4 (inspirar, retener, expirar, pausar), nombrar la emoción, reducir estímulos, escritura descargadora y actividades manuales como pintar o cocinar para liberar energía.
Panelistas comparten rituales supersticiosos como no pasar bajo escaleras o tirar sal, reconociendo pensamientos neuróticos comunes.