José Luis Esper recibió transferencias por 225 millones de pesos de sociedades truchas con prestanombres en un esquema similar a aportantes falsos, usado para blanquear fondos posiblemente del narcotráfico.
Investigación reveló 37 Nauta S.A. en casa precaria de Boulogne, otras en La Boca y Villa Zabaleta con transferencias de millones sin conocimiento de supuestos dueños, como Roberto Ruiz Benavidez que negó conocerlo. Esper compró BMW y usó cajeros para evadir rastro.
Se vincula a escándalos como Adorni en Aruba sin tarjetas registradas, Capuchetti vs Lijo en Banco Nación, y críticas a "ficha limpia" del gobierno por hipocresía con casos como Vidal y Ritondo.