En El Salvador avanza un juicio sin precedentes contra más de 400 líderes de pandillas Maras, juzgados simultáneamente por 47.000 crímenes como homicidios, extorsiones y desapariciones en una década. Imágenes muestran a los acusados en fila vestidos de blanco desde la cárcel de máxima seguridad CECOT.
Es parte del régimen de excepción desde 2022 con más de 90.000 detenidos, que redujo la violencia según el gobierno de Nayib Bukele, pero organismos internacionales advierten violaciones a derechos humanos y falta de garantías judiciales. El modelo divide opiniones: solución al crimen o riesgo al Estado de Derecho.